Beneficios e impactos del tren de alta velocidad en España: más allá de una evaluación financiera

¿Qué caracteriza al tren de alta velocidad?

El tren de alta velocidad en España y en otros países ha proporcionado un modo de desplazamiento que se caracteriza especialmente:

  • Por una importante reducción del tiempo de viaje, con reducciones de 6 horas de viaje tanto en carretera como en tren convencional a 2,5 horas. Incluso le ganó en el corredor de Andalucía la batalla al AVE, al ser viajes de centro a centro. El avión ha quedado marginado a viajes en hora punta (cuando no encuentras los lunes o viernes o épocas de Feria y Semana Santa plazas en el tren y para conexiones internacionales).
  • Una gran fiabilidad, el famoso eslogan de “con 5 minutos de retraso, te devolvemos el dinero” refleja la realidad de la precisión y calidad.
  • Porque permite una utilidad o aprovechamiento del viaje realmente importante y en definitiva un cambio fundamental en lo que es la percepción y el valor del tiempo. El viaje en AVE “no cuesta en términos de tiempo”, no es una pérdida, al contrario, permite descansar, disfrutar de una película o trabajar esas dos horas y media concentrado.

En España se ha gastado algo más de 25.000 millones de euros en Alta Velocidad, una infraestructura de calidad de transporte, nada comparable con los más de 50.000 millones regalados a la banca mediante los llamados rescates.

Reflexiones sobre el tren de Alta Velocidad

Una vez vistas estas reflexiones, tendremos que plantearnos entre otras, las siguientes cuestiones:

1. ¿Qué hacemos para optimizar el uso de estas infraestructuras?

En esta línea, se ha iniciado un tímido recorrido por lo que se denomina Yield Management, orientado a una política y gestión tarifaria.

Parece que está dando resultado pues la demanda en estos últimos años ha crecido considerablemente (Alberto García, 2016). Pero debemos ser imaginativos, quizás la liberalización obligada del sector ferroviario de viajeros llegue algún día. El Ministerio de Fomento lleva años advirtiendo que licitará el corredor Levante pero aún no lo ha hecho. Por aquí vendrán algunas ventajas para el mayor uso de la red.

2. El efecto sombra en el tren de Alta Velocidad

El ferrocarril es, con seguridad, el modo de transporte que ha desarrollado mayores cambios en los últimos años. La alta velocidad ha revolucionado el mercado del transporte, su introducción ha conseguido cambiar la imagen de un sistema que se consideraba lento, incomodo y anticuado.

Gracias a una nueva oferta basada en la velocidad, el acceso directo al centro de las ciudades, la puntualidad, la comodidad y, en general, la calidad del servicio, el ferrocarril ha conseguido captar viajeros de otros modos de transporte e incluso generar una nueva demanda.

La construcción de una línea ferroviaria de alta velocidad representa un reto por diversas razones, entre las que destacan la importancia del coste de inversión y explotación y la enorme incidencia territorial y medioambiental que produce en las zonas por las que discurre. Hay que distinguir, sin embargo, dos casos muy distintos:

  • Una nueva línea en un territorio donde no existía con anterioridad el ferrocarril. En este caso se va a dotar de servicio ferroviario a poblaciones que no lo tenían anteriormente.
  • Una nueva línea con el objetivo de mejorar el servicio ferroviario ofrecido hasta el momento, ya sea sustituyendo el antiguo trazado o discurriendo de forma paralela al mismo.
  • Es en este último caso, el más frecuente en los países europeos, con una red ferroviaria consolidada, en el que aparece el denominado “Efecto sombra” o “Efecto túnel”. Si se trata de una implantación sobre el antiguo trazado, muchas de las estaciones van a desaparecer, ya que la nueva línea de alta velocidad necesita, para aprovechar su velocidad máxima, una distancia importante entre puntos de parada, llegando a distancias entre estaciones que pueden superar ampliamente los 100 km. Si la nueva línea discurre paralela a la anterior, la apertura de la nueva línea de alta velocidad (LAV) supone el fin de la mayoría de circulaciones de los servicios de Largo Recorrido por la vía convencional, que pasa a dar servicios regionales o ser utilizada para el tráfico de mercancías. El efecto sombra tiene diferentes consecuencias en función del modo en que se implanta la nueva línea en el corredor pero en resumen, se centra en eliminación de servicios o paradas convencionales y en la reducción de inversión en otras redes (mercancías, cercanías, convencionales)

3. El efecto red del tren de Alta Velocidad

El incremento de la red, no implicará solo un aumento de los tráficos propios del corredor, sino la generación de una multiplicidad de orígenes-destinos exponencial, ello aumentará la demanda en toda la red. Por tanto, cada tramo nuevo que se abra nos reportará viajeros en los existentes, resulta esperanzador. Esto genera dos debates:

  • Larga distancia frente a medio recorrido. E incluso muy larga distancia. ¿Cual es el verdadero nicho de la Alta Velocidad? Se inición pensando en una red que atendería especialmente las distancias de 300 a 500 km, pero ha generado un verdadero mercado en “las cercanías de Alta Velocidad”, para distancias entre 150-200 km, destacando Madrid-Ciudad Real y Sevilla-Córdoba. En los últimos años, servicios de largadistancia de 1000 kms mas o menso, como el Barcelona-Sevilla (o Málaga) han encontrado su lugar entre los que aman la comodidad del tren y su centralidad frente al avión, especialmente.
  • Inducción de viajes: Con el Madrid-Sevilla se descubrió la potencialidad de este nuevo modo para generar viajes. Desde almuerzos en el día en Córdoba, a dejar de pernoctar los sevillanos en Madrid y a aumentar la potencialidad de eventos en la capital andaluza. Algunos estudios la cifran en 35%. Lo que si invita a reflexionar es si los nuevos corredores tendrán ese mismo porcentaje o se repartirá entre destinos ante la variedad de sitios “donde ir a almorzar en el día”.

4. Efecto en el urbanismo y la vertebración territorial

Otra línea de pensamiento sobre los beneficios de la Alta Velocidad es el efecto en el urbanismo y la vertebración territorial. Los proyectos desarrollados han incluido el concepto de creación de ciudad, acondicionando el entorno y aprovechando, en algunos casos, como el de Ciudad Real, para impulsar el desarrollo de la ciudad. Es un ejemplo más de que  la infraestructura es necesaria pero no suficiente. Y si no, para muestra, el efecto negativo en Puertollano al inicio.

5. La intermodalidad de los trenes de alta velocidad

Pues es un tema clave, unido a la centralidad de las estaciones ( el tren no funciona sin ello y hay que llamar la atención sobre casos como Guadalajara o Antequera). Pero es necesario incorporar cn más fuerza en algunas ciudades, siguiendo el ejemplo de Sevilla, a la bicicleta. Y por supuesto a todos los modos urbanos de transporte público y si se puede integrar con el metropolitano.

6. El efecto imagen del tren de alta velocidad

Es un doble efecto, la imagen país y la imagen ciudad. Nada despreciable. No debe ser la motivación principal, pero si es un valor adicional. A España, el AVE le ha servido para contribuir a la marca España sin duda.

De hecho, sale en los videos corporativos de es marca de identidad. Y esta muy enlazado con el siguiente punto referido a nuestras empresas.

7. La Creación de industria

España desarrolló su primer tren de alta velocidad de forma diferente. Integrando sistemas de diferentes tecnologías, fuimos los primeros en montar un tren francés sobre una catenaria alemana.

Gracias a una ingeniería puntera lo que permitió mejorar la calidad y también optimizar los costes. Y poco a poco fuimos creando nuestra propia industria. Hoy estamos entre los líderes en diseño, en material rodante, en construcción….Tenemos una industria potente que compite por el mundo.

8. ¿Quién usa la alta velocidad?

Teniendo en cuenta que, incluso los que defendemos la necesidad de potenciar el ferrocarril por motivaciones de sostenibilidad y sin dudar de la rentabilidad desde el punto de vista coste-beneficio de algunos de los corredores desarrollados, hay que hacer bien las cuentas y hay que tener en cuenta que parcialmente es un modo que requiere fuertes subvenciones.

La inversión se desarrolla a fondo perdido y la explotación es deficitaria al menos en la corta distancia. Sin embargo, es un modo usado por las personas de renta mas alta (Rus, 2006), lo que lleva a una reflexión pues se trata de subvención a personas de renta media-alta. En definitiva, lo importante es hacer bien las cuentas, tanto de inversión, de explotación como de rentabilidad económico-social. Y, por supuesto, publicarlas.

Y tú, ¿qué piensas sobre estas reflexiones del tren de Alta Velocidad en España?

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