¿Y que hacen otros países con los uber y cabify?

Seguimos hablando sobre los VTC, escribo este artículo justo la semana que, en Sevilla, mi ciudad, están los taxis en huelga. Y esta vez lo hago con mi compañera Henar Martin de Consultora ALOMON aprovechando que hemos tenido diversos encargos de proyectos recientes en el tema de Taxi-VTC, de gran actualidad como sabéis.

Aunque hemos estudiado muchas ciudades del mundo, te presentamos un ejemplo de Alemania  y algunas reflexiones finales, en este caso de Europa.

Capítulo 1: Alemania

Las cifras

Las VTC operan en las tres de las principales ciudades de Alemania, UBER se encuentra en Berlín, Múnich y Düsseldorf, se han establecido otras plataformas como Taxify, pero de manera no continuada.

Actualmente Alemania cuenta con 56.000 licencias de Taxi, 8.161 de ellas en Berlín. No se tienen datos oficiales de número de licencias VTC, debido a que las administraciones no las han hecho públicas, pero se estima que en la capital operan 1.000 licencias de Uber TAXI, estableciendo una ratio aproximada de 1 VTC cada 8 Taxis en la ciudad de Berlín.

Cómo operan

Uber opera como servicio VTC a través de una app, donde el cliente solicita el servicio previo conocimiento del precio. Esta solicitud se remite a la centralita de la empresa de VTC adscrita a Uber que envía el aviso a los conductores para que realicen el servicio, pues estos deben partir desde la base de la compañía. El cobro se realiza mediante la aplicación.

Respecto a las tarifas son muy similares, si se toma el trayecto desde el Aeropuerto Berlín-Schönefeld hasta el centro de Berlín, la tarifa de UberX va de los 48€ a 55€ y en taxi convencional se mueve entre los 50€ a 56€.

En este caso las VTC están reguladas de manera nacional desde 2016 tras una sentencia de la Audiencia Territorial de Frankfurt que los equipara en gran medida a los taxis, es la normativa más restrictiva de los países europeos en los que opera estas plataformas.

Esta sentencia fundamentaba una serie de prerrogativas para igualar las condiciones del VTC con las del taxi tradicional. Estas se centran en regular el servicio prestado sin incidir en las cuestiones laborales y fiscales.

  • Los conductores deben poseer una licencia de transporte de pasajeros para poder prestar servicio en una VTC. Es decir, deben ser conductores profesionales.
  • Las empresas que operen con VTC, en consonancia con lo anterior, necesitan de una concesión para el transporte de pasajeros que es regulada por los Estados Federados, similar a las Comunidades Autónomas, que componen Alemania para operar, es decir una autorización para operar como empresa de transporte.
  • Esto implica que los, vehículos deben estar dados de alta como vehículos de alquiler y estar asegurados en consecuencia.

El servicio Uber X opera en asociación con empresas de alquiler de vehículos con autorización para el transporte de pasajeros y cuyos conductores tiene la dicha licencia para transportar pasajeros.

  • La normativa establece como elemento fundamental la precontratación del servicio siendo obligatorio. Esta reserva no realiza directamente al conductor, sino que tiene que ser gestionada por la sede o base de la empresa a la que está adscrito el conductor. Los vehículos deben partir de la base o depósito privado de la empresa. Esto significa que no puede recoger clientes en recorridos de vuelta a la sede. Tienen obligación de volver a la base.

Aún exigiendo el gobierno federal, regulador de las licencias, un registro a las empresas operadoras, la cooperativa de taxistas, Taxi Deutschland, la más grande del país, protesta pues esta condición no es respetada por los conductores de Uber, enlazando unos viajes con otros por lo que piden un endurecimiento de la norma, mayor control y multas.

  • Del mismo modo, los vehículos están obligados a volver la base o depósito de la empresa a la que pertenecen tras un servicio, evitando de este modo que se mantenga circulando en busca de clientes.

Actualmente Uber opera en el país a través de UberX cuyos servicios se adaptan a la normativa germánica, estando prohibido otros servicios de la compañía como UberPop, que conectaba a particulares que quisieran desplazarse con dueños de vehículos, y UberBlack, la aplicación destinada al contrato de servicios de vehículos de alta gama de la compañía, pues estos no volvían a la base tras el servicio como implica la normativa para vehículos de alquiler con conductor.

El futuro

A finales de este año, el Ministerio de Transportes alemán ha mostrado su intención de renovar la Ley de Transportes, abriendo la puerta a la coexistencia del servicio de Taxi y VTC. El objetivo principal de esta nueva normativa es adaptar las condiciones marco para el transporte público a las necesidades cambiantes de movilidad de las personas y los nuevos desarrollos tecnológicos.

Algunos puntos del documento de puntos clave del Ministerio de Transportes ya son conocidos; “la mediación digital de los viajes” debe estar sujeta a aprobación, las empresas pueden ofrecer sus propias oportunidades de compartir el viaje a través de aplicaciones si “sustituyen, complementan o consolidan” el clásico servicio regular. Además, las empresas de alquiler de coches tendrían que ofrecer servicios para que varios usuarios pudieran compartir un viaje.

También contempla que el servicio directo a pasajeros en la calle, sin precontratación, seguirá siendo un privilegio del sector del taxi. La reforma también prevé que a los municipios se les permite abolir a la obligación de regresar a base impuesta a empresas VTC.

Una visión general de Europa

 Hay muchas diferencias sobre cómo se hace en los diferentes países de Europa. La incursión de estos servicios se ha realizado en muchos casos bajo figuras normativas en desuso como el alquiler vehículos de transporte con conductor, o limusinas y alquiler de vehículos de lujo, en su mayoría dirigidos a regular un transporte no modal, sino más bien empresarial o “de lujo”. Por lo que en muchos casos la regulación ha llegado tras la puesta en marcha de plataformas como UBER, una vez ya ganado un espacio comercial y modal.

En la mayoría de países está regulado aunque, por ejemplo, en Rusia, se ha optado por evitar regularizarlo. En los países escandinavos el servicio se encuentra liberalizado bajo fuertes restricciones.

La normativa en su mayoría es estatal aunque en algunos casos, como el de Alemania e Italia también delegan cierta competencia a las regiones. Como en España, la normativa existe a nivel municipal en Reino Unido y Rusia.

Las exigencias sobre el operador, la antigüedad de los vehículos y sus condiciones técnicas y otros factores, son muy variadas en todos los casos. Respecto al regreso a las bases es exigida aproximadamente en el 50 % de los países, como el caso descrito de Alemania.

Por último, en la mayoría de los países europeos la pre-contratación no se encuentra regulada, aunque en casos como en Francia y Alemania sí se establece su obligatoriedad, pero sin determinar un tiempo previo necesario.

Con este pequeño resumen os animamos a opinar de las diferentes experiencias que hayáis tenido con los VTC y taxis.

 

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