Microeconomía aplicada a la consultoría (o a la gestión empresarial)

Lima, Perú

Desde hace unos años, vengo estudiando microeconomía. Lo hago por tres razones:

  1. Es útil para mi trabajo porque la movilidad es, en realidad, un bien económico y por tanto se rige, en parte, por principios económicos y funciones de utilidad como las que usamos en los modelos de elección modal que explico en mi artículo “Claves para un buen modelo de estudio de movilidad” .
  2. Me ayuda a comprender el mundo en el que vivimos y a seguir creyendo en la política en su sentido grande (ese que tanto se ha perdido) como explica Bernard Crick, uno de mis politólogos favoritos:

“La forma o las formas de conciliar intereses divergentes en el seno de un país plural. Es decir, buscar con astucia, tolerancia, prudencia y flexibilidad maneras para llegar a acuerdos sobre diferentes temas, desde diferentes intereses que están en pugna, en un país que es heterogéneo y tiene variedad de visiones sobre cómo debe resolverse o debe de tocarle a un grupo o actividad tal o cual cosa”

3. Y por último, por qué no decirlo, porque me encanta debatir con mis amigos. Los españoles sabemos ser catedráticos en 3 disciplinas:

  • Tráfico y Transportes, en esto más o menos controlo… digo yo.
  • En fútbol. en esto paso. Me quedé en la época de Pirri y Santillana y conocí de la existencia de Mesi porque empecé a trabajar hace 10 años en Rosario y todo el mundo me preguntaba por él.
  • En política y economía, todos los españoles creemos que sería muy fácil arreglar el país. Bueno, pues yo prefiero abordar estas entrañables charlas con mis amigos con algo de fundamento y argumentos “irrefutables” con “citas definitivas”. Por eso, como decía, estudio microeconomía.

Ya habéis leído algunos de mis artículos económicos como el de  Las empresas y la crisis: ¿Se vislumbra la salida?. Hoy voy a intentar ser más académico y facilitar que puedas:

  • Discutir con tus amigos más tiempo compartiendo unas cervezas.
  • Darte algunas ideas prácticas de cómo aplicar la teoría microeconómica a la gestión empresarial.

Empiezo pues desde los conceptos básicos para luego adentrarnos en temas más concretos.

¿Qué es un bien económico?

En microeconomía un bien económico es un bien escaso y demandado por la sociedad. Por ejemplo, el aire que respiramos es demandado (necesario), pero no es escaso, está a disposición de todos (de momento, mientras no contaminemos más el planeta). Por tanto, el aire no es un bien económico.

Como decía en mi post ¿Es el Transporte público un bien de segunda Clase? En términos de teoría económica, el transporte público es lo que se denomina un bien inferior, aquel que con el incremento de la renta tiende a un menor uso.

La movilidad en general y el transporte privado, por el contrario, se puede decir que son bienes normales, se consumen más cuanto mayor es la renta.

Es decir, parece que el Transporte Público es el cerdo blanco del transporte y el coche el cerdo ibérico, ese manjar tan exquisito de la gastronomía española. En cuanto tienes dinero, te pasas al ibérico.

También contaba en ese artículo que desde el punto de vista de esa teoría económica, la solución al problema, parece  simple: convirtamos al Transporte Público en un bien normal. Algo deseado por los que prosperan.

Y si analizamos que quieren estos, encontraremos el camino:

Lo primero que desean es ahorrar tiempo, con la prosperidad, el valor del tiempo sube más que proporcionalmente con el PIB. Luego tenemos que hacer transportes rápidos, con plataformas reservadas que los separen del tráfico general.

Seguridad, el coste de la vida en los países desarrollados está mucho más valorado.  Cualquier actuación en este sentido será bien acogida.

Un complemento excelente al ahorro del tiempo es “el aprovechamiento del tiempo”.

Un ejemplo, en los trenes confortables que ahora tenemos en España podemos trabajar o leer, el tiempo de viaje deja de ser un tiempo perdido. Por tanto, el factor comodidad hay que contemplarlo en el diseño.

Un bien económico de comportamiento curioso es el bien Giffen. Un Bien de Giffen es un producto que posee una curva de demanda con pendiente positiva.

Esto significa que a medida que el precio del bien aumenta, los consumidores desearán adquirir una mayor cantidad de dicho bien, y cuando el precio de dichos bienes comience a descender, querrán adquirir una cantidad cada vez menor del mismo.

Y dirás; ¡Qué raro! Pues no tanto: son más bien los relacionados con la moda. Si un producto se vuelve “cool”, dispara su precio y sin embargo, aumenta la demanda.

No digo que hagamos esto con el transporte público pero si que “vendamos” mejor nuestros proyectos y logros como decía en el artículo “¿Cómo podemos vender mejor un proyecto de Movilidad y Transporte?

Veamos ahora el concepto de bien económico aplicado a la consultoría y, en general, a la gestión empresarial: para mí, se resume en buscar bienes económicos escasos.

Y en consultoría eso significa:

  • Nichos de mercado no demasiado explotados. Esa es mi apuesta por Cuba y Bolivia… donde todavía “no hay demasiados españoles” que destrozamos los mercados a base de la lucha de precios.
  • Productos o conocimientos diferenciales en los que no haya tantos expertos. Hay que ser un “fuera de serie” para triunfar donde todo el mundo está trabajando (por ejemplo, en movilidad urbana sostenible hay cientos de empresas y profesionales). O ser bueno en otros nichos más especializados y con menor presencia: ferrocarriles, transporte de mercancías y puertos, marketing de proyectos de transporte…
  • En definitiva, prefiero trabajar en océanos azules que en océanos rojos.

¿Cómo se mejora la eficiencia y la productividad en consultoría?

Esto en microeconomía se explica muy bien con la curva de la frontera de Posibilidades de Producción (FPP)

Grafico Post Microeconomia 18.1.2016

Imagínate que tienes un FPP, es decir, una curva que refleja tu capacidad de producción como la del gráfico. La eficiencia la encuentras si te sitúas sobre la curva, ya sea en un punto A (más actividad comercial) o en el punto D (más producción).

Lo que no puedes es estar en B aunque siempre uno tiende a intentarlo, no es real. Lo que ocurre es que cuando crees que estás en B, en realidad estás en E porque estás haciendo todo mal, bajas la calidad.

Y si estás en C, por debajo de tu FPP estás desperdiciando recursos, bajando la productividad y, por tanto, eres un mal gestor empresarial.

Ahora te preguntarás: “y si quiero producir más, ¿cómo lo hago?”

Pues hay 4 maneras típicas en la consultoría (aplicables a otras disciplinas):

  • Ampliar tus recursos humanos. O Mejorarlos (sustituir a los que se quedan obsoletos por otros mejores adaptados a tus necesidades y a los nuevos tiempos y retos).
  • Mejorar los procesos para que no tengas que repetir las tareas “desde la nada” y encuentres fácilmente la información.
  • Invertir en tecnología: mejores ordenadores y software, conexiones a internet más rápidos, etc.
  • Formarte a ti y a tu equipo como decía en mis post “La importancia de la formación continua en el Sector de la Movilidad” Esto permite producir más o mejor, dos formas para rentabilizar tu negocio.

Y quería contarte muchas más cosas de microecnomía y consultoría, pero lo dejo para próximos artículos. Prefiero que tú me cuentes y me des tu opinión, que ya sabes que es muy bien recibida.

Y para mantenerte al día en microeconomía aplicada a la consultoría y otros temas relacionados, apúntate en el cuadro de abajo.

Opt In Image
¿Quieres saber más sobre Movilidad?
¡Estás en el lugar indicado!

Únete al grupo de Movilidad y Transporte y forma parte de la red que sigue creciendo en España y Latinoamérica.  Sólo por suscribirte recibirás contenidos GRATUITOS sobre Movilidad Sostenible y Sistemas de Transporte.